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Por qué tu madre se merece un regalo Por qué tu madre se merece un regalo
Madre no hay más que una, literal, todos y todas lo sabemos. ¿Por qué entonces a veces se nos olvida este hecho y las... Por qué tu madre se merece un regalo

Madre no hay más que una, literal, todos y todas lo sabemos. ¿Por qué entonces a veces se nos olvida este hecho y las tratamos un poco peor de lo que deberíamos? Porque vivimos con (de) ellas tantos años, que se nos olvida, de manera frecuente, todo lo que han hecho y han dado por nosotros. Se nos olvida por qué se merecen un regalo, no solo de vez en cuando, en el día de la madre, o en su cumple… las madres se merecen un regalo cada día.

¿Cómo que por qué?

  1. Por haberte parido: dar a luz no es un rato alegre y de felicidad. No. Dar a luz es de las peores (y mejores) cosas del mundo. Es una de esas cosas que a cualquier mujer le da miedo, pero a la vez está deseando probar. Pero, sobre todo, dar a luz es doloroso. Ten en cuenta el dolor que pasó tu madre (que seguramente fuera un ratito largo) y la incomodidad de todo lo que supone el parto (vamos a ser finos) y prémiala como es debido. ¿No crees que después de esto se tiene el cielo ganado?

  1. Por mantenerte con vida: no solo te dio a luz, ten en cuenta eso. Si las madres se limitaran a darnos a luz…mal nos iba a ir. Te alimentó durante meses, a riesgo de perder su bonito cuerpo, con dolores y malestar. Y aun así lo hizo. Si es que son unas santas. A veces pienso en pedir al Papa un santo para todas las madres del mundo: “Santa Mamá”. Sería merecido.

  1. Por pasar del Yo, al Nosotros: ¿Has pensado en esa sensación incómoda de darlo todo por otra persona? Cuando estás en pareja y comienzas a compartir gastos, alegrías, penas… cuesta, ¿verdad? Pero al menos esta unión la eliges tú voluntariamente. Vale. Pues tu madre está ligada a ti de esta forma, pero por obligación. Cuando naciste pasó de ser una, a ser dos, del yo al nosotros, a compartir (más bien ceder) todo lo suyo contigo: casa, dinero, comida… Si esto no es un acto de generosidad… ¿Qué lo es?

  1. Por mimarte (incluso cuando no te lo merecías): a veces tu madre es gruñona, a veces te ha regañado, te ha castigado… sí, pero… ¿Cuántas veces te ha mimado? ¿Te ha cantado una canción? ¿Te ha contado un cuento? ¿Te ha comprado tu helado favorito? ¿Te ha llevado al parque? Piénsalo, el amor de una madre… No creo que se pueda recompensar con regalos, pero esto es como el dinero, que no da la felicidad, pero ayuda un poquito, ¿no?

 

  1. Por educarte por, para, y pese a todo: volvemos a los castigos, a algún cachete que se escapó por ahí, al chantaje emocional… Vale, era duro, sobre todo en la adolescencia, pero… ¿Crees que lo hacía por fastidiarte? Tu madre no solo te ha pagado tus estudios, te ha educado en casa, y, a pesar de los disgustos, ha estado ahí toda (y cuando digo toda, es toda, de manera literal) tu vida.

  1. Por aguantarte durante tu época dramas: ¿has presenciado la adolescencia de alguien? ¿El hijo de un amigo? ¿Alguna sobrina? No querrías estar en el pellejo de sus padres… ¿A que no? Pues tu madre estuvo durante tu adolescencia. Estuvo y retuvo, retuvo las ganas de matarte, porque, reconócelo, a veces te lo merecías. Pero sigues vivo, ¿cierto?
  2. Por darte apoyo incondicional: aunque a veces discutas con ella y piensas que no te apoya, no te engañes, en el fondo (aunque a veces sea muy al fondo) sabes que tu madre siempre estará ahí. Si estuvo durante la varicela vigilando que no te rascases… ¡Cómo no iba a estar ahora! Además, admítelo, cuando tu madre te dice que algo no es buena idea… no es que no te apoye, es que normalmente, tiene razón.

¿Suficiente?

¿No crees que es momento de agradecerle todo esto, (y todo el resto que no hemos mencionado?) Yo creo que sí.

Tu madre se merece un regalo, y no vale con decir, mi madre siempre dice que el mejor regalo de todos fui yo cuando nací. No amigo, no. Tu madre se merece un regalo, qué digo, un regalazo, por todos estos duros años de trabajo, el trabajo más duro del mundo:

 la maternidad.